Vinos & Diagonales es el primer blog sobre vinos de la ciudad de La Plata. Vas a encontrar información sobre degustaciones y catas que se lleven a cabo en la ciudad y artículos de interés relacionados con el mundo del vino.
martes, 7 de abril de 2020
jueves, 2 de abril de 2020
Probamos los varietales de Pulso Wines
Degustamos las añadas 2018 de Pulso, el proyecto que Celina Fernández y Julia Halupczok comparten en Los Sauces, Valle de Uco, a poco más de 1000 msnm. Elaboran dos varietales, Malbec y Cabernet Sauvignon, y un blend elaborado a base de Cabernet Sauvignon, Malbec, Petit Verdot y Cabernet Franc. La producción total es baja, poco menos de 3000 botellas para el MB y apenas 600 del blend.En esta oportunidad probamos los dos varietales, un Cabernet Sauvignon 100% y un Malbec cofermentado con aproximadamente un 15% de Merlot. Ambos tienen una crianza de 10 a 15 meses en piletas de concreto y en barricas de roble francés de primer y segundo uso.
En el caso del MB, los aromas son bien típicos del varietal, con una segunda nariz que recuerda a flores y, con menor intensidad, a hierbas. En boca nos encontramos otra vez con un varietal típico, acompañado de una acidez interesante que lo convierte en un vino fresco y fácil de tomar.
El CS presenta una nariz bien vegetal y dominante, muy característica del varietal. En boca es muy franco, con taninos bien marcados y de acidez moderada. Un excelente vino para quien quiera tomar un CS de libro.
Como suelen decir las enólogas dueñas del proyecto, son vinos de #altachupabilidad.
miércoles, 25 de marzo de 2020
Degustamos los vinos de Viña Montes de Chile
A comienzos de marzo degustamos parte del portfolio de Viña Montes, proyecto nacido en Chile en 1987 gracias a Aurelio Montes y Douglas Murray, sumándose un año después Alfredo Vidaurre y Pedro Grand. Fueron pioneros en la plantación de viñedos sobre laderas de montaña. En la actualidad, la bodega está ubicada en el Valle de Colchagua, con viñedos en el mismo Valle de Colchagua, en Aconcagua Costa, en el Valle de Itata y en el Valle del Maule y tiene una capacidad de más de 2 millones de litros. La degustación estuvo guiada por el sommelier Mariano Jurado.
De la línea Outer Limits probamos un Suavignon Blanc, un Cinsault y un Syrah. De la línea Montes Alpha degustamos un Carmenere y un Merlot y terminamos con uno de los íconos de la bodega, el blend Montes Alpha M. Compartimos algunas notas que fuimos tomando junto con los vinos.
Empezamos con el Outer Limits SB 2019, 100% SB del viñedo Zapallar en el Valle de Aconcagua. Muy interesante en nariz ya que no tiene el perfil vegetal tan característico de nuestros SB. En cambio, predominan notas claramente frutales, de pulpa blanca como el ananá o el durazno. En una segunda nariz pueden apreciarse notas vegetales muy sutiles. Es bien franco en boca, acidez bien marcada, fresco, muy fácil de tomar.
El Outer Limits Cinsault 2018, nos mostró un varietal del Valle de Itata, no muy difundido en nuestro país. Tiene un paso muy leve por barricas de roble de tercer uso. Muy frutal en nariz, con notas que recuerdan a frutos negros. En boca muestra acidez moderada y taninos sutiles. Es un vino para tomar fresco.
Terminamos con el Syrah 2018 de Outer Limits. Varietal 100% del viñedo Zapallar en el Valle de Aconcagua, con 12 meses de crianza en barricas de roble francés de tercer y cuarto uso. De nariz especiada, con notas a fruta negra en una segunda capa, muy elegante. En boca se vuelve a encontrar una elegancia bien marcada, con taninos muy moderados y un final prolongado. Uno de los puntos altos de la noche.
De la línea Montes Alpha, arrancamos con el Carmenere 2018. 100% varietal del Valle de Colchagua, el 55% del vino pasa 12 meses en barricas de primer, segundo y tercer uso, proceso común a todos los Montes Alpha. De nariz compleja, con mucha fruta roja y negra, con un perfil especiado en una segunda capa. Franco en boca, de acidez y taninos muy moderados. Un vino muy elegante.
Luego degustamos el Merlot 2017, también del Valle de Colchagua. En este caso, el vino tiene un 10% de Cabernet Franc. En nariz destacan notas a mermelada de frutilla, características del ML. En una segunda nariz aparecen notas especiadas, pero de manera muy sutil. En boca destacan aromas especiados, pero con un muy buen balance entre fruta, especies y aporte de la madera, taninos maduros y elegantes.
Y terminamos con el Montes Alpha M 2012. Este blend está elaborado con Cabernet Sauvignon (80%), Cabernet Franc (10%), Merlot (5%) y Petit Verdot (5%), todas del viñedo de Apalta en el valle de Colchagua, y tiene una crianza de 18 meses en barricas nuevas de roble francés. En nariz son claras las notas a fruta roja (ciruela) madura, el aporte de la madera perfectamente amalgamado. En boca es bastante franco, con taninos bien marcados y nuevamente la madera haciendo su aporte sin invadir. De final prolongado, un vino distinto, otro de los puntos altos de la noche.
De la línea Outer Limits probamos un Suavignon Blanc, un Cinsault y un Syrah. De la línea Montes Alpha degustamos un Carmenere y un Merlot y terminamos con uno de los íconos de la bodega, el blend Montes Alpha M. Compartimos algunas notas que fuimos tomando junto con los vinos.
Empezamos con el Outer Limits SB 2019, 100% SB del viñedo Zapallar en el Valle de Aconcagua. Muy interesante en nariz ya que no tiene el perfil vegetal tan característico de nuestros SB. En cambio, predominan notas claramente frutales, de pulpa blanca como el ananá o el durazno. En una segunda nariz pueden apreciarse notas vegetales muy sutiles. Es bien franco en boca, acidez bien marcada, fresco, muy fácil de tomar.

El Outer Limits Cinsault 2018, nos mostró un varietal del Valle de Itata, no muy difundido en nuestro país. Tiene un paso muy leve por barricas de roble de tercer uso. Muy frutal en nariz, con notas que recuerdan a frutos negros. En boca muestra acidez moderada y taninos sutiles. Es un vino para tomar fresco.
Terminamos con el Syrah 2018 de Outer Limits. Varietal 100% del viñedo Zapallar en el Valle de Aconcagua, con 12 meses de crianza en barricas de roble francés de tercer y cuarto uso. De nariz especiada, con notas a fruta negra en una segunda capa, muy elegante. En boca se vuelve a encontrar una elegancia bien marcada, con taninos muy moderados y un final prolongado. Uno de los puntos altos de la noche.
De la línea Montes Alpha, arrancamos con el Carmenere 2018. 100% varietal del Valle de Colchagua, el 55% del vino pasa 12 meses en barricas de primer, segundo y tercer uso, proceso común a todos los Montes Alpha. De nariz compleja, con mucha fruta roja y negra, con un perfil especiado en una segunda capa. Franco en boca, de acidez y taninos muy moderados. Un vino muy elegante.
Luego degustamos el Merlot 2017, también del Valle de Colchagua. En este caso, el vino tiene un 10% de Cabernet Franc. En nariz destacan notas a mermelada de frutilla, características del ML. En una segunda nariz aparecen notas especiadas, pero de manera muy sutil. En boca destacan aromas especiados, pero con un muy buen balance entre fruta, especies y aporte de la madera, taninos maduros y elegantes.
Y terminamos con el Montes Alpha M 2012. Este blend está elaborado con Cabernet Sauvignon (80%), Cabernet Franc (10%), Merlot (5%) y Petit Verdot (5%), todas del viñedo de Apalta en el valle de Colchagua, y tiene una crianza de 18 meses en barricas nuevas de roble francés. En nariz son claras las notas a fruta roja (ciruela) madura, el aporte de la madera perfectamente amalgamado. En boca es bastante franco, con taninos bien marcados y nuevamente la madera haciendo su aporte sin invadir. De final prolongado, un vino distinto, otro de los puntos altos de la noche.
miércoles, 11 de marzo de 2020
Degustamos los vinos de Diagonales en Alma de Los Andes
El jueves 27 de febrero estuvimos en Alma de Los Andes degustando el portfolio de Diagonales Winery, un proyecto bien platense, desde su nombre. Estaban presentes uno de los socios del proyecto, Mariano Segundo, y el sommelier Marcelo Perrozzi.
El proyecto lleva dos años, matiene una producción baja, del orden de 5000 a 7000 botellas de cada etiqueta. Las uvas provienen de diferentes lugares de la provincia de San Juan, son compradas a la Bodega Marale y a pequeños productores y los vinos son vinificados en la bodega.
Por ahora, Diagonales comercializa tres etiquetas: un Cabernet Franc, un Malbec y un blend, no solo de cepas sino también de terroirs.
Empezamos con el CF 2016. La uva proviene del Valle de Pedernal, es 100% CF. Luego de la fermentación, el vino pasa 12 meses en barricas de roble francés de primer uso y otros 12 meses de estiba en botella antes de salir a la venta. Predominan las notas frutales en nariz. En boca es bastante franco, los taninos están presentes pero no invaden, lo mismo que la madera, amalgama muy bien con la fruta. Es un vino muy tomable, pero por su estructura sería interesante ver su evolución en algunos años.
Seguimos con el blend, que como decíamos, es un blend de cepas (30% MB, 35% CS, 35% Bonarda) y también de terroirs ya que el MB es del Valle de Pedernal, el CS del Valle de Tulum y el BN del Valle de Zonda. La vinificación es similar al CF. En nariz resaltan notas a frutas rojas y la madera hace un aporte muy sutil en forma de notas a vainilla. En boca es bastante franco, con una estructura tánica bien presente y acidez moderada. El índice de "tomabilidad" del blend es bien alto, muy rico vino.
Terminamos con el MB en dos añadas, 2016 y 2017. La uva es del Valle de Pedernal y la vinificación sigue el mismo camino que el CF y el blend. La comparación de las añadas resultó muy interesante. El 2016 mostró una nariz con mucha fruta roja y con notas más vegetales (que recuerdan al pimiento) o incluso especiadas (que recuerdan al mentol o al eucalipto). En boca están muy presentes las notas vegetales, los taninos moderados pero bien presentes y la acidez moderada. Muy tomable.
El 2017 mostró una nariz bastante más compleja, con notas a fruta roja y con el aporte de la madera presente en aromas a chocolate y vainilla. En boca también está muy presente el aporte de la madera, los taninos y la acidez son moderados. Da la impresión que el 2017 nos invita a guardarlo para tomarlo en unos años.
El proyecto lleva dos años, matiene una producción baja, del orden de 5000 a 7000 botellas de cada etiqueta. Las uvas provienen de diferentes lugares de la provincia de San Juan, son compradas a la Bodega Marale y a pequeños productores y los vinos son vinificados en la bodega.
Por ahora, Diagonales comercializa tres etiquetas: un Cabernet Franc, un Malbec y un blend, no solo de cepas sino también de terroirs.
Empezamos con el CF 2016. La uva proviene del Valle de Pedernal, es 100% CF. Luego de la fermentación, el vino pasa 12 meses en barricas de roble francés de primer uso y otros 12 meses de estiba en botella antes de salir a la venta. Predominan las notas frutales en nariz. En boca es bastante franco, los taninos están presentes pero no invaden, lo mismo que la madera, amalgama muy bien con la fruta. Es un vino muy tomable, pero por su estructura sería interesante ver su evolución en algunos años.Seguimos con el blend, que como decíamos, es un blend de cepas (30% MB, 35% CS, 35% Bonarda) y también de terroirs ya que el MB es del Valle de Pedernal, el CS del Valle de Tulum y el BN del Valle de Zonda. La vinificación es similar al CF. En nariz resaltan notas a frutas rojas y la madera hace un aporte muy sutil en forma de notas a vainilla. En boca es bastante franco, con una estructura tánica bien presente y acidez moderada. El índice de "tomabilidad" del blend es bien alto, muy rico vino.
Terminamos con el MB en dos añadas, 2016 y 2017. La uva es del Valle de Pedernal y la vinificación sigue el mismo camino que el CF y el blend. La comparación de las añadas resultó muy interesante. El 2016 mostró una nariz con mucha fruta roja y con notas más vegetales (que recuerdan al pimiento) o incluso especiadas (que recuerdan al mentol o al eucalipto). En boca están muy presentes las notas vegetales, los taninos moderados pero bien presentes y la acidez moderada. Muy tomable.
El 2017 mostró una nariz bastante más compleja, con notas a fruta roja y con el aporte de la madera presente en aromas a chocolate y vainilla. En boca también está muy presente el aporte de la madera, los taninos y la acidez son moderados. Da la impresión que el 2017 nos invita a guardarlo para tomarlo en unos años.
domingo, 8 de marzo de 2020
Tremenda vertical de Mendel Cabernet Sauvignon 2009-2018
El viernes 28 de febrero disfrutamos de una espectacular cata vertical de Mendel Cabernet Sauvignon, desde el 2009 al 2018 (¡toda una década!), guiada por Sebastián Genin, Brand Ambassador de la bodega.
El CS se elabora con uvas provenientes de la finca que la bodega poseee en Perdriel, Luján de Cuyo. Los rendimientos son relativamente bajos, del orden de las 7 toneladas por hectárea. Una vez vinificado, el tiempo de crianza es de 12 meses en barricas de roble francés, un tercio del vino en barricas de primer uso, otro tercio en barricas de segundo uso y el tercio restante en barricas de tercer uso. Antes de salir a la venta, el vino pasa 6 meses de estiba en botella.
Destacamos la estabilidad del color intenso con el paso de los años. Es notable que ni siquiera en las añadas más añejas se pierde la viveza del color.
En nariz, una característica interesante es que todas las añadas presentan notas a fruta roja y fruta negra frescas, en algunos casos predominando, en otros compitiendo con las notas vegetales y especies más típicas de la cepa. Los 12 meses de barrica amalgaman perfectamente con los aromas primarios y secundarios.
Una muestra de la calidad de los vinos es que los asistentes elegimos diferentes añadas cuando Sebastián nos pidió contar el podio de cada uno.
Para terminar, y sólo como anécdota, nuestro podio lo integraron añadas impares: (1) 2011, (2) 2013 y 2015 y 2017 compartidiendo el tercer puesto.
El CS se elabora con uvas provenientes de la finca que la bodega poseee en Perdriel, Luján de Cuyo. Los rendimientos son relativamente bajos, del orden de las 7 toneladas por hectárea. Una vez vinificado, el tiempo de crianza es de 12 meses en barricas de roble francés, un tercio del vino en barricas de primer uso, otro tercio en barricas de segundo uso y el tercio restante en barricas de tercer uso. Antes de salir a la venta, el vino pasa 6 meses de estiba en botella.
Destacamos la estabilidad del color intenso con el paso de los años. Es notable que ni siquiera en las añadas más añejas se pierde la viveza del color.En nariz, una característica interesante es que todas las añadas presentan notas a fruta roja y fruta negra frescas, en algunos casos predominando, en otros compitiendo con las notas vegetales y especies más típicas de la cepa. Los 12 meses de barrica amalgaman perfectamente con los aromas primarios y secundarios.
Una muestra de la calidad de los vinos es que los asistentes elegimos diferentes añadas cuando Sebastián nos pidió contar el podio de cada uno.
Para terminar, y sólo como anécdota, nuestro podio lo integraron añadas impares: (1) 2011, (2) 2013 y 2015 y 2017 compartidiendo el tercer puesto.
jueves, 23 de enero de 2020
Degustamos los vinos de Gen Del Alma
El jueves 9 de enero estuvimos en la primera degustación del año en Alma de Los Andes. En este caso para probar los vinos de Gen del Alma, un proyecto que nació en 2012 de la mano de Gerardo Michelini y de Andrea Mufatto. El proyecto cuenta con 7 hectáreas en Gualtallary, de las cuales 6 están plantadas.
En la actualidad, Marcelo Reich se sumo al proyecto como socio y Martín Mitchell es el Brand Ambassador del mismo. Macerlo y Martín presentaron gran parte del portfolio de Gen del Alma.
De la línea JiJiJi probamos el Chenin Blanc y el Blend de Malbec y Pinot Noir. De la línea Otra Piel degustamos el Chardonnay y el Blend de Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y Pinot Noir. Probamos también las etiquetas Superlógico, Gene, CruaChan y el tope de gama, Seminare. Te dejamos nuestras impresiones de los vinos.
Empezamos con el JiJiJi Chenin Blanc 2018, 100% CB de Villa Seca, Tunuyán. Antes de la fermentación, las uvas sufren una maceración en frío en presencia de las pieles, lo que se traduce en un color dorado muy intenso. La fermentación se hace en ánforas de cemento a bajas temperaturas. En nariz tiene notas cítricas acompañadas de aromas que recuerdan al pan tostado. En boca presenta una acidez bien marcada con las notas cítricas presentes. Ideal para tomar bien fresco en verano.
Seguimos con Otra Piel Chardonnay 2017, 100% CH de Gualtallary, donde nuevamente las uvas son maceradas en frío en presencia de los hollejos. La fermentación se hace en tanques de acero, también a bajas temperaturas, y el 30% del mosto pasa a barricas de roble francés usadas para realizar la fermentación maloláctica. A la vista el color es amarillo muy intenso debido a la maceración con las pieles. En nariz predominan aromas frutales de pulpa blanca, el aporte de la segunda fermentación es muy sutil. En boca destaca una acidez muy agradable y una estructura muy interesante, fruto del paso por madera. Un vino elegante.
El primer tinto fue el JiJiJi Blend 2019, combinación 50% y 50% de MB y PN, ambos de Gualtallary. La novedad de este blend es que la totalidad de los racimos enteros hacen una maceración carbónica en piletas de hormigón con epoxi para pasar luego a ánforas de cemento de 3000 L donde se lleva a cabo la fermentación. En nariz predominan las notas a fruta roja y en boca se caracteriza por una acidez marcada, bien típica de los vinos con maceración carbónica, y taninos presentes. Ideal para tomar un poco más fresco que lo indicado usualmente para los tintos.
Seguimos con Superlógico 2017. Si bien la etiqueta reza Malbec, hay un 15% de Syrah y de Cabernet Sauvignon (las cantidades de cada cepa no se especifican). Las uvas son de El Peral, Tupungato, y de distintos productores, todos vecinos de la bodega, razón por la cual la etiqueta tiene como subtítulo Malbec de Barrio. La fermentación se lleva a cabo en vasijas de cemento, donde el 30% de las uvas está como racimo entero. No hay paso por madera. De nariz compleja, interesante, que evoluciona hacia el lado del clavo de olor y de las aceitunas. En boca es de acidez media, con taninos que no interfieren y de estructura media. Muy fácil de tomar.
Pasamos al Gene 2018, otro blend de MB (50%), CS (20%), CF (20%) y ML (10%), todas de Gualtallary. Las uvas fermentan en piletas de cemento, el 30% del vino sufre fermentación maloláctica en barricas de roble francés usadas. Nariz interesante, toques especiados que dan lugar a notas frutales en un segundo plano. De acidez media y taninos marcados, resultó un vino muy bebible, uno de los puntos destacados de la noche.
El siguiente vino fue el CruaChan 2016, un MB 100% de Gualtallary, que fue fermentado en ánforas de cemento, con los racimos enteros en el 30% de las uvas. Luego de las dos fermentaciones, el vino pasa un año en fudres de roble francés de 500 L. De nariz muy frutal, con notas de mineralidad muy sutiles, lo mismo que el aporte de la madera. En boca está más presente el efecto de la madera aportando elegancia al vino, taninos muy suaves y una acidez moderada.
Seguimos con Otra Piel Blend 2017, elaborado a partir de CS (60%), CF (30%) y PN (10%), todas de Gualtallary. Las tres variedades son co-fermentadas en ánforas subterráneas con sus racimos enteros. De nariz especiada que recuerdan al CF e incluso al PN (clavo de olor). En una segunda nariz se hacen presenten notas piracínicas, más características del CS. En boca la acidez es moderada, los taninos están más marcados pero no invaden, de estructura interesante. Un vino muy elegante, otro punto alto de la degustación.
Terminamos con Seminare 2016, 100% MB de Gualtallary. Uvas fermentadas en ánforas de cemento, a bajas temperaturas, con el 60% de las mismas manteniendo sus racimos enteros. El vino fermentado pasa un año en barricas de roble usadas. Nariz muy potente, con notas frutales que predominan, pero con capas de aromas florales y minerales también presentes. En boca notamos taninos bien presentes que combinan perfectamente con una acidez moderada, estructura importante y final prolongado. Un vino muy elegante que invita a difrutarlo.
En la actualidad, Marcelo Reich se sumo al proyecto como socio y Martín Mitchell es el Brand Ambassador del mismo. Macerlo y Martín presentaron gran parte del portfolio de Gen del Alma.
De la línea JiJiJi probamos el Chenin Blanc y el Blend de Malbec y Pinot Noir. De la línea Otra Piel degustamos el Chardonnay y el Blend de Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y Pinot Noir. Probamos también las etiquetas Superlógico, Gene, CruaChan y el tope de gama, Seminare. Te dejamos nuestras impresiones de los vinos.
Empezamos con el JiJiJi Chenin Blanc 2018, 100% CB de Villa Seca, Tunuyán. Antes de la fermentación, las uvas sufren una maceración en frío en presencia de las pieles, lo que se traduce en un color dorado muy intenso. La fermentación se hace en ánforas de cemento a bajas temperaturas. En nariz tiene notas cítricas acompañadas de aromas que recuerdan al pan tostado. En boca presenta una acidez bien marcada con las notas cítricas presentes. Ideal para tomar bien fresco en verano.Seguimos con Otra Piel Chardonnay 2017, 100% CH de Gualtallary, donde nuevamente las uvas son maceradas en frío en presencia de los hollejos. La fermentación se hace en tanques de acero, también a bajas temperaturas, y el 30% del mosto pasa a barricas de roble francés usadas para realizar la fermentación maloláctica. A la vista el color es amarillo muy intenso debido a la maceración con las pieles. En nariz predominan aromas frutales de pulpa blanca, el aporte de la segunda fermentación es muy sutil. En boca destaca una acidez muy agradable y una estructura muy interesante, fruto del paso por madera. Un vino elegante.
El primer tinto fue el JiJiJi Blend 2019, combinación 50% y 50% de MB y PN, ambos de Gualtallary. La novedad de este blend es que la totalidad de los racimos enteros hacen una maceración carbónica en piletas de hormigón con epoxi para pasar luego a ánforas de cemento de 3000 L donde se lleva a cabo la fermentación. En nariz predominan las notas a fruta roja y en boca se caracteriza por una acidez marcada, bien típica de los vinos con maceración carbónica, y taninos presentes. Ideal para tomar un poco más fresco que lo indicado usualmente para los tintos.
Seguimos con Superlógico 2017. Si bien la etiqueta reza Malbec, hay un 15% de Syrah y de Cabernet Sauvignon (las cantidades de cada cepa no se especifican). Las uvas son de El Peral, Tupungato, y de distintos productores, todos vecinos de la bodega, razón por la cual la etiqueta tiene como subtítulo Malbec de Barrio. La fermentación se lleva a cabo en vasijas de cemento, donde el 30% de las uvas está como racimo entero. No hay paso por madera. De nariz compleja, interesante, que evoluciona hacia el lado del clavo de olor y de las aceitunas. En boca es de acidez media, con taninos que no interfieren y de estructura media. Muy fácil de tomar.
Pasamos al Gene 2018, otro blend de MB (50%), CS (20%), CF (20%) y ML (10%), todas de Gualtallary. Las uvas fermentan en piletas de cemento, el 30% del vino sufre fermentación maloláctica en barricas de roble francés usadas. Nariz interesante, toques especiados que dan lugar a notas frutales en un segundo plano. De acidez media y taninos marcados, resultó un vino muy bebible, uno de los puntos destacados de la noche.El siguiente vino fue el CruaChan 2016, un MB 100% de Gualtallary, que fue fermentado en ánforas de cemento, con los racimos enteros en el 30% de las uvas. Luego de las dos fermentaciones, el vino pasa un año en fudres de roble francés de 500 L. De nariz muy frutal, con notas de mineralidad muy sutiles, lo mismo que el aporte de la madera. En boca está más presente el efecto de la madera aportando elegancia al vino, taninos muy suaves y una acidez moderada.
Seguimos con Otra Piel Blend 2017, elaborado a partir de CS (60%), CF (30%) y PN (10%), todas de Gualtallary. Las tres variedades son co-fermentadas en ánforas subterráneas con sus racimos enteros. De nariz especiada que recuerdan al CF e incluso al PN (clavo de olor). En una segunda nariz se hacen presenten notas piracínicas, más características del CS. En boca la acidez es moderada, los taninos están más marcados pero no invaden, de estructura interesante. Un vino muy elegante, otro punto alto de la degustación.
Terminamos con Seminare 2016, 100% MB de Gualtallary. Uvas fermentadas en ánforas de cemento, a bajas temperaturas, con el 60% de las mismas manteniendo sus racimos enteros. El vino fermentado pasa un año en barricas de roble usadas. Nariz muy potente, con notas frutales que predominan, pero con capas de aromas florales y minerales también presentes. En boca notamos taninos bien presentes que combinan perfectamente con una acidez moderada, estructura importante y final prolongado. Un vino muy elegante que invita a difrutarlo.
miércoles, 15 de enero de 2020
Probamos algunos de los vinos de Vallisto
Este fin de semana degustamos dos de los vinos de Vallisto, un emprendimiento de Pancho Lavaque y Hugh Ryman en Cafayate, a más de 1900 msnm. Probamos el Vallisto Extremo Barbera 2018 y el Vallisto Malbec 2017. La bodega tiene otros dos vinos de la misma línea, un Torrontés con algo de Viognier y de Chardonnay (un 10% entre los dos), y un Extremo Criolla que tiene la particularidad de ser elaborado a partir de vides que se encuentran a 2600 msnm y que fueron plantadas en 1898.

En el caso del Barbera, un vino 100% varietal, la elaboración comienza con doble selección de racimos y granos, los cuales pasan a macerar en frío durante dos días entre 8 y 10 grados. La fermentación ocurre en tanques de concreto y no hay paso por madera para mantener las características del varietal. Es un vino donde predomina la fruta negra en nariz y en boca notamos una acidez media a baja y una buena estructura que lo hace fácilmente tomable.
El Malbec también es 100% varietal. Luego de la doble selección de racimos y granos, la maceración en frío dura el doble de tiempo que en el vino anterior. La fermentación se lleva a cabo en tanques de cemento y luego el 50% del vino pasa 12 meses en barricas de roble francés de segundo uso. En nariz se muestra como un típico ejemplar del NOA, con fruta roja y morrón asado bien presentes. En boca la acidez es media, los taninos están presentes pero sin invadir y la estructura es interesante, el final es medio. Combinó muy bien con el asado del domingo.

En el caso del Barbera, un vino 100% varietal, la elaboración comienza con doble selección de racimos y granos, los cuales pasan a macerar en frío durante dos días entre 8 y 10 grados. La fermentación ocurre en tanques de concreto y no hay paso por madera para mantener las características del varietal. Es un vino donde predomina la fruta negra en nariz y en boca notamos una acidez media a baja y una buena estructura que lo hace fácilmente tomable.
El Malbec también es 100% varietal. Luego de la doble selección de racimos y granos, la maceración en frío dura el doble de tiempo que en el vino anterior. La fermentación se lleva a cabo en tanques de cemento y luego el 50% del vino pasa 12 meses en barricas de roble francés de segundo uso. En nariz se muestra como un típico ejemplar del NOA, con fruta roja y morrón asado bien presentes. En boca la acidez es media, los taninos están presentes pero sin invadir y la estructura es interesante, el final es medio. Combinó muy bien con el asado del domingo.
miércoles, 18 de diciembre de 2019
Degustamos los Vinos de Potrero
El 7 de diciembre
estuvimos en la última degustación del año de Alma de Los Andes,
en La Plata. En esta ocasión, degustamos los Vinos de Potrero, un
proyecto de Nicolás Burdisso y Belén Soler Valle que comenzó en
2008 y dio sus primeros vinos en 2012. El proyecto abarca cuatro
fincas en Gualtallary, a 1350 msnm y de suelos aluvionales. El
enólogo es Bernardo Bossi Bonilla y los agrónomos son Marcelo
Canatela y Alejandro Liveralla.
La degustación
estuvo guiada por Belén y por su hermana, Majo. Probamos los cinco
vinos que componen el portfolio del proyecto, un Chardonnay, tres
Malbec y un blend. Tomamos algunas notas mientras degustamos.
1) Potrero
Chardonnay 2018: el 10% del vino fue fermentado en barricas de roble
francés de segundo y tercer uso y, luego, el 20% del vino pasó seis
meses en las mismas barricas antes de embotellar. De color amarillo
intenso, en nariz presenta notas que recuerdan a manzanas verdes y a
cítricos. De acidez agradable, resulta franco en boca, de buen
volumen.
2) Potrero Malbec
2017: la maceración y la fermentación se dan en vasijas de cemento
y luego el vino pasa seis meses de crianza en barricas de roble
francés de segundo uso. Es un vino con una nariz que recuerda a
frutas rojas, con algún toque láctico que evoluciona rápidamente
hacia la fruta. En boca presenta un leve amargor en entrada, que
cambia para
dar una acidez media
y agradable.
3) Potrero Reserva
Malbec 2017: este vino se elabora de manera similar al Potrero
Malbec, pero pasa doce meses en barricas de roble francés de segundo
y tercer uso. En nariz es bien varietal, mucha fruta roja, la madera
acompaña sutilmente. En boca resulta muy amable, con una acidez
moderada y elegante, de final medio. Tiene potencial y se puede
esperar unos años más.
4) Gran Potrero
Malbec 2016: la diferencia entre este vino y los dos anteriores
radica en doce meses de crianza en barricas de roble francés nuevas.
De nariz muy interesante, que evoluciona de notas frutales a notas
especiadas que recuerdan a la menta. Es potente en boca, la madera
hace un aporte sutil, sin invadir ni la nariz ni la boca, de buen
volumen. Al igual que el Potrero Reserva, puede guardarse unos años
más en botella.
5) El Debut 2014:
este blend está formado por un 60% de Malbec, un 20% de Cabernet
Franc y el 20% restante de Syrah. Este vino se elabora a base de
microvinificaciones en barricas de 500 L, largas maceraciones y 18
meses de crianza en barricas de roble francés de primer uso. De
nariz muy aromática, con notas especiadas que destacan en una
primera capa, para dar lugar a otras más frutales en una segunda
nariz. Es franco en boca, de acidez moderada, buen volumen y final
que persiste. El Debut no es la excepción y con seguridad puede
guardarse unos años más en botella.martes, 12 de noviembre de 2019
Tapiz Malbec 2018 - Excelente relación calidad a precio
Malbec joven de Bodega Tapiz, aunque con potencial de guarda gracias a los 8 meses en barrica de roble. Es un blend de MB de fincas en Vistaflores y en San Pablo, ambas en el Valle de Uco. Nariz muy frutal, la madera no oculta las notas varietales. En boca están presentes las notas dulces aportadas por el paso por roble, con notas a higos que se amalgaman muy bien con las notas a fruta más roja. Buena acidez. Un vino con una relación calidad a precio excelente.
viernes, 18 de octubre de 2019
Probamos los vinos de bodega Anaia, lo nuevo de Agrelo
El jueves 10 de
octubre degustamos los vinos de Anaia, un proyecto que se sitúa en
Agrelo, donde Patricia Serizola, Osvaldo del Campo y Octavio Molmenti
compraron 72 hectáreas para construir una bodega. El proyecto es
ambicioso, de enoturismo, ya que incluye una casa para visitantes,
todavía no terminada, que se dedicará al turismo corporativo
(business lodge).
Desde el inicio
contaron con el asesoramiento de Héctor Durigutti y actualmente la
winemaker es
Alejandra
Martínez Audano y Gustavo Podestá Van der Heyde
el encargado de la parte agronómica.
En la actualidad la
producción de la bodega es de 250.000 botellas y desarrollaron
“mates” de concreto de 9600 L de capacidad, que por su forma
particular y mecanismo basculante mantiene en contacto constante el
líquido y los sólidos evitando el uso de bombas para remontajes y
trasiegos y son usados para fermentar y para criar. Las
microvinificaciones y crianzas se llevan a cabo también en barricas
de 500 L y en cubas de 4500 L, ambas de roble francés. La bodega
comercializa tres líneas: Escorado, Anaia y Gran Anaia. En todos los
casos el rendimiento es del orden de 4 a 6 toneladas por hectárea.
Degustamos las dos
etiquetas de Escorado, Blend de Blancas y Blend de Tintas. De la
línea Anaia probamos el Viognier, el Malbec y el Cabernet Sauvignon.
Finalmente, degustamos el Malbec y el Cabernet Sauvignon de Gran
Anaia. A continuación algunos comentarios de los vinos degustados.
Escorado Blend de
Blancas 2018: 50% SB y 50% VG, fermentación en tanques de acero con
leve paso por madera. De este vino destacan la potente nariz que
recuerda a frutas blancas, una acidez marcada y un muy buen cuerpo en
boca. Un blanco elegante que vale la pena probar.
Escorado Blend de
Tintas 2017: 55% MB y 45% CS. El MB es fermentado y criado en
concreto y el CS es fermentado y criado en cubas de roble. El blend
tiene además una año de estiba en botella. Notamos una primera
nariz láctica que da lugar a notas más complejas donde combinan
vegetales y fruta roja. Taninos marcados en boca, de final
interesante.
Anaia VG 2018:
fermentado en tanques de acero, el 50% del vino pasa por barricas de
roble nuevas por 6 meses. Aromas
que
recuerdan a frutas
blancas,
típicas
del varietal, franco
en boca y
de acidez
marcada.
Un vino interesante.
Anaia
MB 2017: el primer vino de la bodega fermentado y criado en los mates
de concreto. De nariz compleja, se combinan la fruta roja con notas
herbales y un toque láctico, al menos en primera nariz. En boca
muestra una acidez muy interesante y amable que otorga un final medio
y alta tomabilidad. Un punto alto de la noche.
Anaia
CS 2017: este CS se vinifica de manera similar al Anaia MB, con
fermentación y crianza en mates de concreto. En nariz destacan notas
de perfil frutal, frutas negras fundamentalmente. En boca se notan
los taninos típicos del varietal. Buen cuerpo, final medio.
Anaia
Gran MB 2017: vino fermentado en mates de concreto, añejado durante
12 meses en cubas de roble y estibado otro tanto en botella. De nariz
compleja, donde resalta la fruta roja y la madera hace un aporte muy
sutil. En boca los taninos aparecen domados, de acidez muy
interesante que le aporta buen cuerpo.
Anaia
Gran CS 2017: la vinificación de este CS es similar al Gran MB. Es
muy elegante en nariz, con notas que recuerdan a frutas rojas y
negras, nuevamente la madera haciendo un aporte que no opaca al
varietal. En boca, los taninos están presentes pero no invaden, de
final medio a prolongado que lo hacen muy agradable.
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