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miércoles, 5 de enero de 2022

Probamos la nueva añada de Pajarito Amichu

 Probamos la añada 2019 de Pajarito Amichu, proyecto de Sergio Casé, una de las cabezas detrás de la multipremiada línea de alta gama de Trapiche, Iscay. 

Como es usual en el blend de Pajarito (Sergio elabora también una edición especial de Pajarito Amichu con Barbera), se elabora a partir de cinco (al menos) variedades diferentes. En este caso, tenemos Malbec de Pareditas (Valle de Uco, 64%), Cabernet Sauvignon (La Consulta, 15%), Cabernet Franc (La Consulta, 9%), Syrah (Maipú, 8%) y Garnacha (Maipú, 4%).

Una de las características de la elaboración de este blend es la co-fermentación de las cinco variedades. La fermentación maloláctica tiene lugar en barricas de roble francés de 1ro a 4to uso y el 100% del vino pasa 13 meses en roble francés, el 50% en barricas de 225 litros y el otro 50% en barricas de 500 litros. 

Yendo al vino, lo primero que notamos es una nariz muy compleja donde se combinan notas especiadas y frutales. Las especies recuerdan a la menta y al eucalipto y las frutas a guindas y cerezas. El aporte de la madera es sutil y aparece en forma de notas "dulces" que recuerdan a la vainilla o al caramelo, pero sin opacar la potencia de los aromas primarios. Por algo la etiqueta sugiere degustar entre 16 y 17 grados. En boca es bastante franco en cuanto a notas especiadas y frutales y se puede apreciar un perfil mineral muy sutil, de acidez media y taninos moderados. De final medio, resulta un vino de nariz muy elegante, fácil de tomar y excelente relación precio a calidad.   


martes, 14 de diciembre de 2021

Probamos el tercer vino de la Cueva de Musu 2021

Y le llegó el turno al tercer vino de la Cueva de Musu: un blend de Merlot (60%) y Petit Verdot (40%) elaborado por Mariana Onofri, una de las dueñas de Onofri Wines, que como reza en su etiqueta se llama Alma Cuevera.

Con uvas cosechadas en 2019, en Chacayes, el blend se elaboró cofermentando las uvas, siguiendo un proceso clásico: maceración en frío durante unos pocos días, cofermentación en tanques de acero y crianza en barricas, mayoritariamente de roble francés, de 3er y de 4to uso con intención de aportar textura al vino pero no aromas terciarios. 

El vino presenta una nariz con aromas a fruta negra bien marcados, que se combinan con notas florales, que recuerdan a la violeta, también muy presentes. Al cabo de un tiempo aparecen aromas asociados a frutos secos. En boca es franco, de perfil netamente frutal, con taninos presentes pero bien amalgamados, y de acidez media. Otro vino de la Cueva de Musu, bien elegante.  

viernes, 26 de noviembre de 2021

Degustamos los vinos de bodega Antucura

 El pasado mes de octubre degustamos buena parte del portfolio de bodega Antucura ('Piedra del Sol' en lengua Mapuche), propiedad de Anne-Caroline Biancheri, quien hacia finales de la década de 1990 compró unas 130 ha en Vista Flores, Valle de Uco, para dar inicio a su proyecto. En la actualidad, parte de las 130 ha son utilizadas para viñedos de Cabernet Sauvignon y Merlot (ambos traídos de Pomerol), Malbec, Pinot Noir, Syrah, Petit Verdot y Cabernet Franc. 

La desgustación estuvo guiada por el enólogo de la bodega, Mauricio Ortíz, quien nos hizo degustar cinco vinos recorriendo las diferentes líneas de la bodega. La sorpresa de la noche se dio al final, cuando Mauricio nos presentó su proyecto personal, que por ahora consta de dos etiquetas. 

Vayamos a los vinos. De la línea Barrandica probamos el Sauvignon Blanc 2019. Estas etiquetas se caracterizan por no tener paso por madera, solo entre tres y seis meses de reposo en botella antes de salir a la venta. En el caso del SB, las uvas provienen de Choele Choel, Río Negro, el único vino que no se produce con uvas propias. Encontramos una nariz donde predominan las notas cítricas y de fruta de pulpa blanca, que recuerda al ananá. De manera más sutil aparecen algunas notas vegetales. En boca es bastante franco, con un perfil bien frutal y de acidez marcada. Un vino refrescante y fácil de tomar. 


Ya en la línea Single Vineyard probamos el Cabernet Franc 2017. La uva se cosecha en dos etapas, siempre durante el mes de abril, para tener una mayor flexibilidad en el perfil piracínico del vino. Los tres vinos de esta etiqueta pasan 12 meses en barricas de roble francés de 1ro, 2do y 3er uso y luego 8 meses de reposo en botella antes de salir a la venta. En nariz se presenta muy interesante, con notas "dulces" que recuerdan al higo, posiblemente aportadas por el paso por madera, que dan lugar a notas especiadas, de perfil mentolado. El tiempo en copa permite que notas piracínicas muy sutiles aparezcan en una segunda capa de aromas. En boca el perfil es claramente frutal, fruta negra fresca, y vegetal, recordando al pimiento, de acidez media a baja, taninos presentesy amables y final medio. 

Pasando a la línea de los blends, degustamos en primer lugar el Blend Selection 2016. Elaborado a partir de Merlot, Cabernet Sauvignon y Malbec, los tres en partes iguales, el vino tuvo una guarda de 12 meses en barricas de roble francés de 1ro, 2do y 3er uso y luego 12 meses de estiba en botella. De nariz compleja, con un perfil netamente frutal, frutas rojas algo maduras principalmente. En boca nuevamente la fruta tiene un rol predominante, con taninos bien presentes pero no invasivos, de acidez baja y final medio a prolongado. La madera está muy bien ensamblada, tanto en nariz como en boca. 


El segundo blend fue Yepun 2016, elaborado a partir de Merlot (60%) y Cabernet Sauvignon (40%). Yepun significa 'Lucero de Noche' también en lengua Mapuche. El vino pasó 18 meses en barricas de roble francés de 2do y 3er uso y 12 meses de reposo en botella. De nariz muy frutal, fruta roja principalmente, con notas vegetales bien presentes que nos recuerdan la presencia del CS. En boca resulta bastante franco, con perfiles frutales y vegetales marcados, taninos definidos e integrados,  acidez media a baja y final prolongado. Uno de los puntos destacados de la noche. 

Cerramos la degustación de Antucura con el Gran Vin 2016, otro blend a base de Merlot (50%), Cabernet Sauvignon (40%) y Malbec (10%), con 18 meses de paso por barricas de roble francés de 1ro uso y 12 meses de estiba en botella. De nariz muy compleja, con aromas a fruta roja y negra madura y notas vegetales muy sutiles, la madera está muy bien combinada. En boca, nuevamente la fruta dice presente, el aporte de los taninos del CS no pasa desapercibido, de acidez media a baja y de final prolongado. Otro punto destacado.       

'Fuera de programa', Mauricio nos presentó las dos etiquetas de su proyecto personal, seisHL. El nombre hace referencia a las vasijas de 6 hectolitros (HL) donde las uvas son fermentadas y maceradas, y donde el pisoneo es la única intervención. El 75% del vino listo pasa 12 meses en barricas de roble francés y el 25% restante se mantiene sin contacto con la madera. 


Probamos un Malbec y un Blend (60% MB + 30% CS + 10% PV), ambos 2019 y de los cuales se elaboraron solo 800 botellas. El MB muestra una nariz muy frutal, con notas sutiles aportadas por el paso por madera, que no interfieren con el perfil varieral, franco en boca, de acidez media. El Blend se presenta con una nariz bastante más compleja, donde el CS hace su aporte con notas vegetales y el PV aporta notas frutales con aristas diferentes a las aportadas por el MB. En boca también se presenta más complejo, con taninos marcados y amalgamados al vino, acidez media a baja y final medio a prolongado. Dos vinos elegantes, que vale la pena probar y que tienen varios años todavia por delante.   

miércoles, 20 de octubre de 2021

Probamos los vinos de Penedo Borges Bodega Boutique

El pasado mes de septiembre degustamos seis vinos de Penedo Borges Bodega Boutique guiados por su enólogo Juan Manuel González, quien nos contó sobre el lanzamiento de nuevas líneas y etiquetas como consecuencia del cambio de nombre y dueños de Otaviano Bodega y Viñedos. 

En la bodega se usan técnicas de precisión, utilizando imagenes satelitales, aplicadas a los viñedos para obtener lo mejor de las uvas que crecen en la finca de 70 ha, con solo 48 ha plantadas, ubicada en Alto Agrelo y que permite producir unos 200.000 litros de los distintos vinos al año.

Degustamos dos vinos de la línea Selección de Parcelas, otros dos de la línea Prisma y terminamos con el tope de gama, Ícono Malbec. El portfolio de Penedo Borges se completa con las líneas Cepas y Microvinificaciones en Barricas.

Te contamos lo que nos parecieron los vinos. 

La línea Selección de Parcelas se produce a partir de uvas provenientes de pequeñas parcelas individualizadas y seleccionadas cuidadosamente y con un aporte de madera muy leve, solo el 15% del vino pasa por barricas usadas durante 12 meses.

Empezamos la degustación con el Chardonnay 2020. A las 3 ha plantadas con esta cepa se les hace una manejo cuidado de las vides para cuidar la acidez final del vino. Después de una maceración en frío de unas pocas horas, la fermentación tiene lugar en barrica y, como dijimos más arriba, el 15% del vino pasa 12 meses en barricas usadas. En nariz se aprecian notas a frutas de pulpa blanca, como ananá, y manzana verde. En boca muestra una acidez marcada y elegante y una untuosidad interesante que le aporta el paso por madera. Un vino blanco joven que vale la pena probar.   


Siguiendo con la línea Selección de Parcelas, probamos el Cabernet Sauvignon 2018, del cual se hacen solamente 3500 botellas al año. Es un "blend" de diferentes parcelas, cada uno vinificado por separado y con los productos finales se elige la proporción final de cada uno. En nariz destacan notas piracínicas que recuerdan al morrón asado, con notas frutales que aparecen en segundo plano. En boca aparece muy franco, con acidez media a media-menos, taninos marcados e integrados y de final prolongado. Vino bien elegante. 

La línea Prisma hace referencia al área de prisma aluvional que define a la región de Agrelo. Desde un trabajo muy cuidado en el viñedo, para todas las variedades, el 100% del vino pasa 12 meses en barricas, 15% nuevas y el resto de segundo y tercer uso.  

El Prisma Gran Syrah 2018 muestra una nariz en la que predominan frutas rojas con aristas especiadas, que recuerdan a la menta. Luego de un tiempo en copa, aparecen notas más salvajes, que remiten al cuero. Ya en boca, aparece muy frutral, de acidez media, taninos presentes, y un final medio a prolongado. Un interesante ejemplar de Syrah, del cual se producen solamente 4000 botellas al año.

El Prisma Gran Blend, también 2018, se elabora a partir de Petit Verdot (44%), Cabernet Franc (36%) y Cabernet Suavignon, Syrah y Malbec repartiéndose el 20% restante. De nariz bien compleja, con perfil claramente especiado, que recuerda a la menta y al eucalipto, y notas piracínicas que se muestran en un segundo plano, recordando más a la pimienta. Franco en boca, de perfil especiado, acidez media y taninos amables, el final es medio a prolongado. Solo 6000 botellas al año de este blend.     

Terminando la degustación, degustamos el tope de gama de la bodega: Icono Malbec 2017. El Malbec está presente en un 85% y el resto lo aportan el Cabernet Franc y el Petit Verdot. Cada variedad es vinificada por separado y el corte se hace al final del proceso. El vino es criado durante 14 meses en barricas de roble de primer uso (el 40% del vino) y de segundo uso (el porcentaje restante). En nariz aparecen notas a frutas rojas maduras con aportes muy sutiles de aromas florales y notas dulces que recuerdan a la vainilla. En boca es franco, de perfil claramente frutal, con taninos marcados que combinan perfectamente con una acidez media a media-más y de un final largo y complejo. Vino muy elegante del cual se producen solamente 3500 botellas al año. 

domingo, 12 de septiembre de 2021

Probamos la añana 2018 del blend Ekeko de Bodega Miraluna

Probamos la añada 2018 del blend Ekeko de Bodega Miraluna. El blend mantiene los varietales ya usados anteriormente, Malbec y Merlot, en composición variable pero que contiene alrededor del 80% de MB. La enología corre por parte de Daniel Heffner.  

Está elaborado a partir de uvas propias cosechadas a más de 2600 msnm en Cachi, Salta, con rendimientos del orden de los 5000 kg por hectárea. Las uvas son cofermentadas y no hay paso por madera del vino. La producción fue de poco menos de 6000 botellas. 

Yendo al vino, presenta una nariz compleja, con un perfil claramente especiado que recuerda a la menta y la hierba fresca. En un segundo plano aparecen notas frutales (fruta negra) y un sutil perfil mineral. Es un vino para disfrutar en la fase olfativa de una degustación. En boca mantiene ese perfil complejo, con recuerdos a especias y a fruta por igual, de acidez media y taninos muy amables y final medio a prolongado. Riquísimo vino de Miraluna



lunes, 30 de agosto de 2021

Probamos la añada nueva del Concrete Tank de Karim Mussi

Probamos la añada 2020 del blend Concrete Tank de Alandes, uno de los proyectos de Karim Mussi. El blend está elaborado a partir de malbec (42%), tempranillo (29%) y cabernet sauvignon (29%), con uvas provenientes de La Consulta, como no podía ser de otra manera. 

El Concrete Tank apuesta a un vino 100% fermentado y criado en pequeños tanques de concreto, sin que el mosto o el vino ya listo pase por madera, 'unoaked' como se encarga de dejar en claro la etiqueta.  

Nos encontramos con un vino de nariz compleja, con un perfil frutado bien marcado, que recuerda a la ciruela, y con notas que refieren a hongos o a tierra mojada en una segunda capa de aromas. En boca es bastante franco, manteniendo el perfil frutal, con acidez media y taninos presentes, resultado de los dos componentes minoritarios del blend, pero muy bien amalgamados. De final medio, resulta un vino equilibrado que se toma fácil, siendo un reflejo fiel de los vinos que busca Karim.  

miércoles, 28 de julio de 2021

Los vinos de la Cueva - 1ra parte

Degustamos dos vinos muy particulares. Particulares porque, aunque fueron elaborados por enólogos reconocidos,  fueron elegidos por los clientes de una vinoteca en paneles de cata a ciegas organizados por el dueño de la misma. Antes de hablar de los vinos, nos vamos un poco atrás en el tiempo. 
 
La historia comienza con Fernando Musumeci, quien allá por 2007 empezó a vender vino en forma online, aunque su relación con productores y consumidores empezó bastante antes. En 2014 abre Mr Wines, más conocida hoy en día como La Cueva de Musu, en el barrio de Caballito, sobre la calle Aranguren. Ir a La Cueva es un evento en si mismo porque Musu siempre te va a estar esperando con un vino descorchado (y a veces con algún quesito) y enseguida uno se pone a hablar con otro cuevero, aunque no lo conozca, porque "el vino une" como bien dicen.   

El concepto de "vino de La Cueva" nace a partir del deseo del propio Musu de que sus clientes elijan un vino que los represente. Así, por septiembre de 2019, Musu invitó a pequeños productores a participar en la elección del vino de La Cueva con muestras que debían cumplir con una única condición: no ser vinos que estuviesen en el mercado. La convocatoria fue todo un éxito con 15-20 muestras que fueron catadas a ciegas por tres paneles de cueveros (llegando a totalizar hasta 80 catadores) que formaban sus podios al finalizar. La única referencia con la que cuentan los cueveros es el segmento de precio en el que se encuentra la muestra. 

La elección recayó en dos vinos en lugar de uno: el Cuevero Manija 2018, blend de 80% Merlot y 20% Cabernet Sauvignon, elaborado por Matías Macías en Finca Ambrosía y con uvas de la misma finca y Gran Cuevero 2017, blend de 70% Malbec de Paraje Altamira y 30% Cabernet Franc de Gualtallary, elaborado por Teresita Barrio y Cristian Moor. Como dato de color, Finca Ambrosía vinificó por primera vez Merlot para el Cuevero Manija.  

En 2020, Musu repitió la experiencia y la convocatoria resultó nuevamente en el orden de 20 muestras que fueron catadas a ciegas por paneles mucho más reducidos por las restricciones por todos conocidos. En lugar de dos vinos, en esta ocasión fueron elegidos cuatro vinos para representar a La Cueva: un blend de terroirs (de provincias mejor dicho) de Cabernet Franc elaborado por Luz García Peruzzi, Mauricio "Japo" Vegetti y Gabriel Campana, con el nombre de Cuevero Federal; un corte clásico de Cabernet Sauvignon y Malbec de Paco Puga y Daniel Guillén, con el nombre de Familia Cuevera; un blend de Merlot y Petit Verdot que se llamará Alma Cuevera y fue elaborado por Mariana Onofri; y un blend de terroirs de Malbec de Daniel Pi y que llevará el nombre de Cuevero Perfecto. Los cuatro fueron embotellados entre enero y marzo de este año. Los dos primeros ya salieron a la venta y los otros dos están aguardando en botella. 

Vayamos al Cuevero Federal 2020. Luz, el "Japo" y Gaby estaban trabajando en un Cabernet Franc, blend de provincias (Mendoza y Córdoba), con idea de lanzarlo al mercado y decidieron participar de la convocatoria de Musu. Es un blend de tres viñedos de Mendoza, más específicamente de Vista Flores, de Altamira y de Alto Agrelo, que fueron cofermentados y un Cabernet Franc de Quilino, región al norte de la provincia de Córdoba, el cual fue cofermentado con un pequeño porcentaje de Ancellotta. Un vino joven, fresco, con una nariz que receerda a frutas negras y a especias, y también con un perfil claramente floral, que "delata" la zona de Vista Flores. En boca muestra un carácter bien frutal, de acidez media y taninos sutiles. Un vino fácil de beber y muy agradable.          

El Familia Cuevera 2018 es un corte de 70% de Cabernet Sauvignon proveniente de media hectárea de la finca en Río Seco y 30% de Malbec de la finca Alto Río Seco, ambas de El Porvenir, lugar de trabajo de Paco Puga y Daniel Guillén. El Malbec fue vinificado en tanques de acero inoxidable, sin paso por madera. El Cabernet Sauvignon fue manejado con el sistema de canopia libre con la finalidad de reducir las notas piracínicas desde la planta, sin necesidad de recurrir en exceso al roble americano durante la crianza. En este caso, la microvinificación se hizo en tanques de acero inoxidable y el 50% del vino paso 12 meses en barricas de roble francés y americano. La primera sensación en nariz fue la de pensar que "estos tipos saben lo que hacen" porque los aromas resultan bien frutales, predominando sobre notas vegetales que aparecen de forma muy sutil. La fruta es principalmente negra, recordando a la frambuesa. En boca es muy franco, con un perfil frutado, de acidez media y taninos presentes pero bien integrados, de final medio, muy interesante, y fácil de beber, una condiciòn indispensable para un vino de la Cueva.

martes, 29 de junio de 2021

Probamos el Sarapura, Hijo de las Montañas, 2020, un blend de tintas elaborado por tres amigos, Pablo Ceverino, de Bodega Casarena, Juan Pablo Mestre y Manuel Pérez Caffe.

En esta ocasión, el vino es un blend de varietales y de terroirs ya que el 70% del mismo es un Syrah del Valle de Zonda, San Juan, y el 30% restante es Petit Verdot de Agrelo, Luján de Cuyo.     

Las dos variedades son elaboradas por separado. El Syrah se macera durante 7 días a 10 ⁰C y la fermentación se lleva a cabo durante 10 dìas a 25 ⁰C con levaduras seleccionadas en tanque de acero. Una segunda maceración, post-fermentativa, tiene lugar durante otros 7 días a 7 ⁰C. Finalmente, la fermentación maloláctica se da también en tanque de acero, donde  el vino luego reposa esperando el corte. 

El Petit Verdot mendocino fue macerado por 3 días a 10 ⁰C y la fermentación ocurrió en tanque de acero durante 10 días a 24 ⁰C. La fermentación maloláctica fue realizada en barricas de roble francés de segundo uso, donde luego permaneció 12 meses esperando el corte final. 

En nariz aporta notas muy típicas de las variedades, fruta negra, fresca y en mermelada, con algo de fruto seco, como el higo, y un perfil dulce muy sutil, que recuerda al tabaco. En boca es bien fresco, de acidez media, de taninos presentes pero no invasivos. Un vino fácilmente tomable con una relación precio/calidad buena.

jueves, 17 de junio de 2021

Probamos el blend Inimaginable 2019, primera añada del proyecto personal de Claudio Maza.

Elaborado a partir de Malbec (97%) y Cabernet Franc (3%), ambas de El Arbolar (Valle Calchaquí), Tucumán, 2100 msnm, Los varietales se vinifican por separado en huevos de cemento, donde permanecen por 4 mses con movimientos de lías. Posteriormente, el 50% vino pasa a barricas nuevas de roble francés de 500 L y el otro 50% a barricas similares pero de segundo uso, por un periodo de 12 meses. La partida es de sólo 1947 botellas.

De nariz muy interesante, con capas aromáticas, una primera capa especiada, que recuerda a la pimienta en grano, va dejando su lugar a una segunda capa, de perfil claramente frutal, que recuerda a fruta roja y negra. En boca el perfil es frutal, de acidez media y taninos bien complementados. El aporte de la madera es mínimo, tanto en nariz como en boca. De final medio. 

Un proyecto para no perderle pisada a medida que pasen los años.


   



domingo, 23 de mayo de 2021

Probamos el Primera Revancha Merlot 2019

Revancha Vinos, el proyecto de Roberto de la Mota con su hijo Rodrigo, lanzó al mercado su primer merlot, añada 2019, bajo la etiqueta Primera Revancha. 

Este vino 100% ML está elaborado con uvas provenientes de una zona alta, a 1250 msnm, de Altamira, Valle de Uco. Con un rendimiento de solo 6000 kg/ha, la uva maceró en tanques de 80 hl con pisoneo manual durante 20 días y posteriormente pasó a barricas de roble francés de 225 litros durante 12 meses. Luego de una filtración mínima, se embotelló en junio de 2020 donde esperó 6 meses antes de salir a la venta. Un proceso de elaboración bien clásico, en palabras de Roberto.

El vino sorprende en nariz por una paleta de aromas que va de las frutas rojas y negras, que recuerdan a las cerezas y a los arándanos, a los frutos secos, como el higo. El aporte de la madera está muy bien amalgamado con los aromas primarios y secundarios. También sorprende en boca por su franqueza, fruta dominante con aportes del paso por madera, de taninos muy sutiles, acidez media y final más que agradable. Un vino de la calidad a la que nos tiene acostumbrados Roberto.