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miércoles, 17 de agosto de 2022

Probamos gran parte del portfolio de Altos La Ciénaga con Rolo Díaz

Tuvimos la oportunidad de degustar gran parte de los vinos que Rolo Díaz elabora para la bodega familiar Altos La Ciénaga, ubicada a 2300 msnm en Colalao del Valle, parte del Valle Calchaquí en Tucumán. Por supuesto, estuvo acompañado por Cristina, su hermana, que se encarga de todo, excepto de elaborar vinos. 

La bodega comprende solamente 4 ha plantadas con malbec, syrah y tannat en variedades tintas y torrontés en blanco, más un pequeño emprendimiento con riesling plantado en un cuarto de hectárea. Los rendimientos son bajos, entre 3 y media y 4 toneladas por ha, lo que permite una producción de entre 16000 y 18000 botellas al año. 

Rolo produce vinos para dos etiquetas, Don Javier en honor a su padre que ya elaboraba vino a mediados del siglo pasado, y Altos la Ciénaga. 

En el caso de Don Javier, elabora un torrontés, un torrontés dulce y un malbec, del cual probamos la añada 2021. De nariz intensa, perfil muy frutal, con algo de mermelada, resultó muy franco en boca, de acidez media y taninos muy amables. Un vino joven muy bebible. 

En la línea Altos la Ciénaga encontramos un syrah joven, 2020, que tiene la particularidad de no tener etiqueta (si contraetiqueta) sino que está escrita a mano por Rolo; un trivarietal 2019, con syrah, malbec y tannat en partes iguales; tres reserva, todos 2017, un tannat, un syrah y un blend de ambos, también en partes iguales y un tannat microvinificado, 2021, del cual hay poco más de 400 botellas. 

Tuvimos el honor de degustar un blend de añadas y vinos, de edición exclusiva, que, como reza en la contraetiqueta, muestra parte de la historia de la bodega. La composición es malbec (2015), tannat (2016), syrah (2017) y el trivarietal (2019).

El SY 2020 muestra una nariz intensa, con aromas 'dulces', que recuerdan a la fruta roja con aportes especiados que recuerdan a la pimienta en grano. En boca dominan las notas especiadas, de interesante acidez media+ y taninos moderados. 

En el caso del trivarietal, el SY y el MB son cofermentados y cuando el corte final con el TN está listo, el 30% del vino pasa 7 meses en barricas usadas antes de embotellar. La nariz es bien compleja, con aromas a fruta negra, hierbas y especias que se combinan de manera fantástica. En boca notamos una acidez media y taninos presentes pero amalgamados. De final prolongado.  

Los tres reserva comparten el proceso de vinificación, en el cual el 100% del vino pasa 18 meses en barricas. Es interesante la comparación ya que el SY muestra una nariz compleja, con notas a fruta roja, especies e higo muy presentes, mientras que el TN es de un perfil mucho más frutal, fruta roja y negra, nuevamente el higo presente, con notas especiadas en un segundo plano. El blend de ambas variedades destaca por una nariz más 'dulce', posiblemente aportes del roble, con algún aporte a cuero o a tierra, con notas frutales y especiadas en un segundo plano. Los tres vinos son muy francos en boca, de acidez media y taninos marcados cuando el TN está presente. Final medo a prolongado, con un toque balsámico que da frescura en boca. Riquísimos vinos. 

Muy interesante el TN 2021 microvinificado, con un perfil claramente frutal en nariz y un leve toque láctico que le aporta complejidad. Fresco en boca, frutal y de acidez media, taninos amables y final medio a prolongado. Y palabras mayores para la edición exclusiva del blend de añadas y de variedades. Un vino muy elegante, que destaca en nariz con un perfil complejo, aromas frutales, herbáceos y especiados que van apareciendo en diferentes capas, con aporte leve de la madera. En boca mantiene la complejidad, de acidez media y taninos presentes, con un final medio a prolongado que afirma la elegancia de esta etiqueta.  



 

sábado, 16 de julio de 2022

Degustamos todas las añadas de todos los vinos de Paco Puga!! Tremendo!!

Hace poco tuvimos oportunidad de probar todos los vinos de Paco Puga, con una ventaja: además de los vinos, degustamos todas las añadas, en lo que fueron cinco verticales increíbles. El aporte de los vinos fue de Hernán Langhilde (AKA @fruitsender).

Arrancamos con L'amitié Gran Vin, añadas 2016 a 2020. Vino que tiene una base de 60% malbec (30% de Tafí del Valle, Tucumán, y el otro 30% de Cafayate, Salta) y de 20% cabernet franc de Cafayate. Se completa el blend con merlot, también de Cafayate, aunque en la añada 2020 fue reemplazado por cabernet sauvignon. Un vino donde cada varietal pasa 12 meses por barricas usadas (parte del mismo) para que la madera se amalgame con el vino y no sea lo que domina. Es un blend que refleja el gusto de Paco por el vino francés.  

Seguimos con L'amitié Gran Vin Robusto, 2017 a 2019, donde al vino anterior, ya listo, se lo deja otros 12 meses en barricas. 

Luego pasamos al Corte Clásico, añadas 2018 a 2020. Cabe señalar que en 2018 el vino llevó el nombre del abuelo materno de Paco, Pablo Calixto. Este blend se forma a partir de cabernet sauvignon (50%) de Cafayate, malbec (30%) de Molinos y el restante 20% de tannat de Cafayate (Río Seco) y Molinos, reflejando las variedades que más se utilizaban para vinificar cuando Paco se radicó en tierras salteñas.

El blend Contemporáneo es un homenaje de Paco a las variedades que reflejan la modernidad en la vitivinicultura argentina. Así, se compone de un 50% de cabernet franc de Cafayate (Lorohuasi), un 25% de malbec de Molinos y 25% de merlot de Cafayate (Yacochuya). Las dos primeras variedades pasan por barricas mientras que el merlot queda en tanques de acero inoxidable. En este caso, probamos las añadas 2017 a 2020.  

Terminamos con las dos añadas existentes de Honorem, 2019 y 2020. En este caso, en palabras de Paco, se busca un blend de lo mejor de cada terroir, cada año, sin receta previa. Las uvas provienen de Cafayate, Molinos y Los Zazos, Tucumán. El blend tiene una base de casi el 50% de malbec y contribuciones menores de cabernet franc, cabernet sauvignon, tannat y merlot. Las cinco variedades son vinificadas por separado y añejadas 12 meses en barrica, y luego el vino ya cortado pasa 6 meses más en roble usado.

Describir y tratar de diferenciar nada menos que 17 vinos, es una tarea muy difícil, en primer lugar por tratarse de vinos de primera calidad y en segundo lugar por considerarme un fanático de los vinos de Paco. Me alcanza con decir que es increíble la persistencia en el color de los ejemplares más añejos de cada etiqueta, el único 2016 y los 2017 mantienen un color brillante que habla del potencial de estos vinos. La fruta roja y negra persistentes en nariz, aun en el caso Corte Clásico donde predomina el CS, son una marca registrada de estos vinos. Las notas especiadas, con un leve aporte de la madera, acompañan par dar complejidad en nariz. En boca, nuevamente una acidez media que persiste de añada a añada y de etiqueta a etiqueta, nos habla de la calidad de los vinos y de su potencial. Los taninos siempre acompañan de manera sutil más allá de la guarda en barricas.

Esperamos que esta nota sea una invitación a probar estos vinos y a elegir el favorito de cada uno (¿por qué no más de un favorito?).      

 

 

lunes, 2 de mayo de 2022

Degustamos el blend Huarizo 2019

Tuvimos oportunidad de degustar el blend Huarizo, añada 2019, un proyecto personal de Jorge Cheruse, farmacéutico, óptico y sommelier, quien llevó a cabo su idea en colaboración con Álvaro Dávalos. 

El aspecto llamativo de este vino es el proceso de elaboración, más específicamente, el tratamiento de la uva luego de la cosecha. La fruta se trató según el método del apassimento.

El uso de este método se remonta a los antiguos romanos (aunque existe evidencia de que incluso los griegos lo conocían y lo usaban), quienes originalmente lo utilizaban en Verona para resguardar la fruta pero también para producir vino a partir de uvas deshidratadas. Dado que la humedad de los otoños no permitía que las uvas se secaran en la vid, como ocurría en zonas más cálidas, los romanos tomaron la costumbre de cortar las uvas de la vides y colocarlas en bastidores de bambú, protegidos de la humedad y a salvo de los hongos, para secarlas. Durante este proceso, las uvas pierden alrededor del 40% de su peso original en agua, concentrando azúcar, compuestos aromáticos y glicerina, lo que aporta al vino cierta sensación de dulzura. También la acidez aumenta, aunque en proporción menor a los anteriores. No es raro que durante la deshidratación se desarrolle también la llamada podredumbre noble, producida por el hongo Botrytis Cinerea, que aumenta el contenido de azúcar y otros aromas. El resultado final son vinos con aromas especiados y de evolución que resultan más complejos y originales. El Amarone es un vino producido en el Veneto, al noroeste de la Ciudad de Verona. Está elaborado a partir de uvas semi deshidratadas de las variedades Corvina, Rondinella y Molinara.

Volviendo al proyecto de Jorge, tuvimos oportunidad de charlar con él sobre las particularidades del mismo.

V&D: ¿Cuál fue tu motivación para encarar este proyecto?

JC: La principal motivación era el “sueño del pibe”, poder hacer un vino propio pero también diferente, ya que no tiene sentido competir con la gran cantidad de buenos enólogos y winemakers que tiene nuestro país.

V&D: ¿Por qué eligieron el appassimento como método para tratar la uva luego de la cosecha?

JC: Al plantear un vino diferente, junto a Álvaro manejamos la posibilidad de hacer un vino por maceración carbónica o uno por appassimento. Por una cuestión de logística, nos decidimos por el appassimento.

V&D: ¿Qué planes tenés para el futuro?

JC: Seguir aprendiendo de esta técnica, optimizarla y aumentar la producción, ya que en esta primera añada obtuvimos solo 300 botellas.

V&D: El blend es 75% cabernet sauvignon y 25% malbec, ¿cuál es la procedencia de las uvas?

JC: Ambas uvas son de Tolombón, 14 km al sur de Cafayate.

V&D: ¿Durante cuánto tiempo secaron la fruta y qué potencial de alcohol alcanzaron?

JC: En las condiciones de humedad en que trabajaban los romanos, el proceso hubiese tardado 4 meses, pero el ambiente tan seco del Valle Calchaquí hizo que en solo 10 días alcanzáramos un potencial de 17% AVB de alcohol, lo que nos obligó a utilizar levaduras especiales que soportaran hasta 19% AVB para asegurar una fermentación completa.

V&D: ¿El proceso incluyó fermentación maloláctica, crianza en roble y/o estiba en botella?

JC: Si, la fermentación maloláctica no se inhibió, el vino fue criado durante 18-19 meses en una barrica de roble francés de primer uso y luego pasó 12 meses más en botella, periodo que mejoró enormemente la calidad del producto y sugiere que debería seguir mejorando en botella durante varios años.

V&D: ¿Por qué eligieron el nombre Huarizo?

JC: El nombre es una propuesta de Álvaro. Huarizo es el híbrido que surge del cruce entre la llama macho y la alpaca hembra, algo raro como el vino que hicimos. La etiqueta es diseño de Enio Arroyo.

Y pasando al vino, podemos decir que nos muestra una nariz compleja y cambiante, donde predominan notas a fruta pasa, algo esperable por el propio proceso de elaboración, que evolucionan con el vino en copa a aromas a fruta roja madura y que terminan en el recuerdo de una compota de orejones. En boca se mantiene la complejidad, con un perfil frutal, principalmente fruta roja madura, un dulzor que acompaña, posiblemente proveniente de la glicerina que se potencia durante el proceso, una acidez interesante, media+, llama la atención para el tipo de vino y taninos muy moderados, seguramente producto del proceso de añejamiento y estiba siendo que el blend contiene un 75% de CS del Valle Calchaquí, la madera perfectamente integrada en el producto final. De final muy prolongado, estamos frente a un vino que merece degustarse tranquilamente para apreciar las capas de aromas y sabores.

sábado, 16 de abril de 2022

Degustamos las etiquetas de Malatraza Wines

El 25 de marzo degustamos los vinos de Malatraza Wines, un proyecto de Carlos Tolaba y Juampi Nanni, con base en Chimpa, Cafayate. Malatraza es un proyecto pequeño que está haciendo sus primeros pasos en el mercado con tres etiquetas, un blend de blancas, un blend de malbec y un blend de tannat y malbec, elaborados todos ellos con uvas del Valle Calchaquí. La degustación estuvo guiada por Carlos Tolaba.  

El blend de blancas 2021 tiene un 90% de sauvignon blanc de Animaná y el 10% restante es torrontés de Chimpa. Presenta una nariz con un claro perfil cítrico y algunas notas que recuerdan a fruta de pulpa blanca. En boca es franco, de acidez bien punzante y un carácter refrescante que hace de este blend un vino riquísimo. 

El blend de malbec 2020 se vinifica a partir de uvas de Chimpa (50%) y de Angastaco (el otro 50%) y tiene una guarda de 12 meses en barricas de roble de 2do y 3er uso. De nariz claramente frutal, tanto fruta roja como negra, se aprecian toques especiados que recuerdan al mentol en una segunda nariz. En boca presenta una acidez media menos, carácter tánico y un final interesante que invita a esperar tranquilamente este vino un tiempo más en botella para disfrutarlo. 

El blend tannat-malbec 2019 se elabora a partir de uva tannat proveniente de Animaná y Chimpa y de malbec de Chimpa y Angastaco. El 30% del vino tiene una guarda de 20 meses en barricas de roble de 2do y 3er uso. De nariz compleja, muy frutal, fruta negra predominante, en boca tiene acidez media a media menos, taninos ensamblados y un final que, al igual que con el blend anterior, invita a esperar el vino un tiempo en botella.      

En resumen, un proyecto que vale la pena seguir ya que todavía no alcanzó su techo. 



domingo, 20 de febrero de 2022

Visitamos bodega Dal Borgo en Animaná

En enero visitamos bodega Dal Borgo, un proyecto famililar que nace en 2010 con la compra de lotes en el piedemonte de las Sierras de Quilmes, en Animaná, Salta, a 1700 msnm. 

Durante los primeros años, se vendió toda la producción. En 2016 se inicia la actividad como bodega y en 2017 salen a la venta los primeros vinos propios. La finca está formada por 20 hectáreas plantadas con malbec, tannat, cabernet franc, torrontés y sauvignon blanc. La producción es de unas 70 toneladas, de las cuales se usan para vinificar aproximadamente un tercio lo cual da una producción del orden de las 15000 botellas por año. La enología corre por cuenta de Daniel Heffner, pero las primeras añadas fueron vinificadas por Mariano Quiroga Adamo. 

Disfrutamos de la visita guiados por Carla Dal Borgo, una de las dueñas de la bodega, con quien caminamos por los viñedos y conocimos las instalaciones. En un futuro próximo incorporarán un restorán que permitirá degustar los vinos acompañados de comida típica del Valle Calchaquí. 

Recorriendo la bodega, tuvimos oportunidad de probar un MB desde tanque de acero que va a salir a la venta este año y dos muestras, también de MB, una en barrica de roble francés y la otra en barrica de roble americano, ambos de 3er uso, con las que se compara el efecto de la madera en estos vinos. Experiencia interesante, ya que el primer MB presentaba un perfil claramente frutal en nariz pero en boca resultó bastante salvaje, indicando que todavía le faltaba reposar en el tanque. De los dos MB en barricas, el que reposaba en roble francés tenía un perfil muy típico de vino frutal, muy fácil de beber, mientras que el MB en roble americano presentaba aromas en los que la madera estaba más presente.

Bodega Dal Borgo tiene en la actualidad una línea joven, Almandino, con cinco etiquetas: MB, TN, TR, SB y un rosado de MB. Por otro lado, la línea Almandino Reserva tiene dos etiquetas, un MB y un blend de CF y TN. El nombre Almandino proviene del mineral de la familia de los granates que abunda en las Sierras de Quilmes.

Degustamos tres Almandino y los dos Reserva. El SB 2021, 100% varietal, vinificado en tanques de acero, sin fermentación maloláctica y con movimientos periódicos de las lías para aportar complejidad al vino. En nariz resulta de un perfil frutal, que recuerda al ananá y a cítricos, con aromas herbáceos en una segunda nariz, aportando complejidad. En boca destacan una acidez marcada, elegante, y un final que deja recuerdos cítricos. 

El TR 2021 también es 100% varietal y la vinificación es similar al SB. A la vista llama la anteción la coloración amarilla pálida que lo hace casi incoloro. En nariz predominan notas cítricas y florales, estas últimas recuerdan al azahar, y se percibe una sensación de dulzor que recuerda a la miel. En boca es franco, de acidez marcada y final elegante, mostrándose como un torrontés moderno. 

Dos blancos muy frescos, ideales para el verano. 

Terminamos con la línea Almandino degustando el MB 2021. Otro producto 100% varietal que se realiza con maceración prefermentativa en frío por cinco días, fermentación en tanques de acero y una segunda maceración, post-fermentativa, que tiene lugar durante 15 días. La segunda fermentación ocurre de manera espontánea. El 20% del vino se añeja en barricas de roble francés de 3er uso por 6 meses. De nariz compleja, muestra marcados aromas a fruta negra en primer plano, y notas herbáceas que aparecen en una segunda nariz para aportar esa complejidad de la que hablamos. En boca mantiene un perfil netamente frutal, de acidez media y taninos presentes que amalgaman bien con el resto, y de final medio. 

Probamos también los dos Almandino Reserva. El MB 2017, 100% varietal, se realiza con maceración prefermentativa en frío por siete días, fermentación en tanques de acero y una segunda maceración, post-fermentativa, que tiene lugar durante 15 días. La segunda fermentación ocurre espontáneamente y el vino pasa 12 meses en barricas de roble francés nuevo. En nariz resulta complejo, de un perfil netamente frutal, tanto fruta roja como negra, con notas "dulces" que recuerdan al higo en una segunda capa. La madera esta presente de manera muy sutil, acompañando los aromas característicos. En boca es muy franco, frutal, el aporte de la madera más marcado que en la línea joven, de taninos sutiles, acidez media y de final medio a prolongado. 

La segunda etiqueta de Almandino Reserva es un blend 2018, 70% CF y 30% TN, con un proceso de elaboración similar al MB Reserva. En este caso, la nariz es bien compleja, con notas a especies como menta o eucalipto en primer lugar, dejando lugar a notas a frutas rojas y negras como la ciruela y el arándano. La madera apenas perceptible, dejando que el vino exprese sus varietales. En boca es franco, manteniendo esa complejidad mostrada en nariz, de taninos más marcados, sin ser invasivos, de acidez media y de final prolongado. Un muy rico vino, muy disfrutable en todos los aspectos.  

Para destacar son las etiquetas de los Reserva: reproducciones de dos obras de la artista visual Laura Asaro. Los originales se pueden apreciar en el subsuelo de la bodega. 

viernes, 11 de febrero de 2022

Degustamos los vinos de bodega Caelum

 El 26 de enero degustamos parte del portfolio de bodega Caelum de la mano de uno de sus dueños, Hernán Pimentel, quien nos acompañó desde Agrelo por videoconferencia, y de Marcelo Perrozzi. 

La bodega está en Agrelo, en una finca de 60 hectáreas, de las cuales 30 están plantadas con pistacho y las otras 30 con vides, aunque aproximadamente la mitad se usa para vinificar, el resto se vende a otras bodegas. Las variedades plantadas son Malbec, Cabernet Sauvignon, Torrontés, Chardonnay, Fiano, Pinot Noir, Montepulciano y Petit Syrah, estos dos últimos en menor cantidad que los primeros. Puede considerarse una bodega boutique ya que la producción anual es del orden de 70000 botellas, de las cuales aproximadamente la mitad se exporta. 

Caelum cuenta con una línea Joven, de cuatro etiquetas: un rosado (blend de tintas), un CH, un MB y un CS. Le sigue un línea Reserva con un MB, un CS y blend de Blancas y una línea Gran Reserva con cinco etiquetas, un MB, un CS, un PN, un blend de tintas donde predomina el Montepulciano y el único blanco de esta línea, 100% Fiano. El portfolio se completa con una línea de dos etiquetas dulces, una a base de MB y la otra a base de TR. Finalmente, la bodega también tiene su propia champañera desde 2015 donde elaboran tres etiquetas bajo el nombre Eclat: Plata, Reserva y Solera. El enólogo es Juan Ubaldini.

Empezamos la degustación con el espumante Eclat Plata, un extra brut a base de CH y PN que pasó 36 meses en contacto con lías. Resulta de una nariz muy potente que recuerda a pan tostado predominantemente. De burbujas muy finas, es muy refrescante en boca. 

De la línea Reserva, probamos el CS 2015, un vino 100% varietal, con fermentación en tanques de acero y 12 meses de crianza en barricas de roble francés de 2do a 5to uso para producir 10000 botellas. El perfil en nariz es claramente frutal (frutas rojas maduras), con un toque especiado muy sutil. En boca notamos una acidez media y taninos bien presentes, aunque no invasivos. De final medio.   

Pasamos a la línea Gran Reserva, de la cual degustamos tres de las cinco etiquetas. La novedad para muchos (nosotros incluidos) fue el Fiano 2018, variedad del sur de Italia con la que se elaboran 4000 botellas este vino (100% varietal) a partir de cuarteles seleccionados. La fermentación se realiza en barricas de roble francés nuevas y antes que comience la fermentación maloláctica se lleva a crianza por 12 meses en tonelería variada, pero siempre de roble francés. En nariz se presenta complejo, con notas no muy usuales, que recuerdan a la avellana y a la cáscara del melón, y otras que le aportan un perfil más herbal. En boca tiene una acidez marcada y refrescante, dejando un picor muy interesante hacia el final. 

Seguimos con el Gran Reserva PN 2019, otro vino 100% varietal del que se elaboran 3000 botellas solamente. En este caso, la fermentación maloláctica no se detiene y los 12 meses de crianza se dan en barricas exclusivamente.  En boca muestra un perfil frutal marcado que recuerda a frutas rojas, donde el paso por madera se manifiesta en forma de notas especiadas que combinan muy bien con las notas varietales. En boca se percibe una acidez media a media+, taninos muy suaves y final agradable. 

Terminamos esta parte de la degustación con el Gran Reserva Blend 2018, elaborado a base de Montepulciano (50%), CS (25%), MB (15%) y Petit Syrah el porcentaje restante, con un rendimiento de solo 2000 botellas. Cada variedad macera y  fermenta en barricas sin tapa, por separado, y la fermentación maloláctica y la crianza por 20 meses se llevan a cabo en barricas de roble francés nuevas. De naríz compleja, notas balsámicas, regalíz y especies se combinan para dar uno de los puntos altos de la noche. En boca resulta bastante franco, de acidez media a media-, taninos presentes y moderados y final prolongado. 

El último vino de la noche fue un TR dulce 2017 de la línea Nuvola Dolce, en donde los racimos son secados en una sala luego de cosechados hasta lograr una concentración de azúcar deseada producto de la deshidratación de los granos, un proceso que denomina appassimento. El vino lleva una crianza de 10 meses en barricas de roble francés y se producen 500 botellas al año con 80 g de azúcar por litro. En nariz predominan notas a cáscaras de naranja caramelizadas y en boca se aprecia la textura típica de un vino dulce.  


domingo, 30 de enero de 2022

Cuevero Perfecto 2019 - El cuarto vino de la Cueva de Musu para el 2021

 El cuarto vino cuevero del año 2021 es un blend de terroirs elaborado por Daniel Pi y que lleva de nombre Cuevero Perfecto 2019. 

Decíamos que es un blend de terroirs porque el 60% del vino es un Malbec de Vista Flores, elaborado a partir de uvas de un viñedo de 1945 y criado durante 18 meses en foudres. El restante 40% también es Malbec, pero elaborado a partir de uvas de Gualtallary y criado 12 meses en barricas de 300 litros de segundo y de tercer uso y seis meses más en foudres. Los vinos se elaboraron por separado y el corte se embotelló en 2020. Según el propio Daniel, el Cuevero Perfecto tiene un potencial de guarda de 10 años. 

Yendo a las notas de cata, encontramos una nariz compleja, de perfil netamente frutal, recordando a cerezas y a guindas, con aromas florales y herbáceos bien marcados que aparecen en una segunda capa de aromas. En boca es bastante franco, con una acidez marcada, punzante, que le da carácter al vino. Los taninos están presentes de manera muy sutil, bien combinados. De final medio, tenemos un vino que se toma fácil, muy agradable, otro punto alto entre los vinos de la Cueva de Musu. 

miércoles, 5 de enero de 2022

Probamos la nueva añada de Pajarito Amichu

 Probamos la añada 2019 de Pajarito Amichu, proyecto de Sergio Casé, una de las cabezas detrás de la multipremiada línea de alta gama de Trapiche, Iscay. 

Como es usual en el blend de Pajarito (Sergio elabora también una edición especial de Pajarito Amichu con Barbera), se elabora a partir de cinco (al menos) variedades diferentes. En este caso, tenemos Malbec de Pareditas (Valle de Uco, 64%), Cabernet Sauvignon (La Consulta, 15%), Cabernet Franc (La Consulta, 9%), Syrah (Maipú, 8%) y Garnacha (Maipú, 4%).

Una de las características de la elaboración de este blend es la co-fermentación de las cinco variedades. La fermentación maloláctica tiene lugar en barricas de roble francés de 1ro a 4to uso y el 100% del vino pasa 13 meses en roble francés, el 50% en barricas de 225 litros y el otro 50% en barricas de 500 litros. 

Yendo al vino, lo primero que notamos es una nariz muy compleja donde se combinan notas especiadas y frutales. Las especies recuerdan a la menta y al eucalipto y las frutas a guindas y cerezas. El aporte de la madera es sutil y aparece en forma de notas "dulces" que recuerdan a la vainilla o al caramelo, pero sin opacar la potencia de los aromas primarios. Por algo la etiqueta sugiere degustar entre 16 y 17 grados. En boca es bastante franco en cuanto a notas especiadas y frutales y se puede apreciar un perfil mineral muy sutil, de acidez media y taninos moderados. De final medio, resulta un vino de nariz muy elegante, fácil de tomar y excelente relación precio a calidad.   


martes, 14 de diciembre de 2021

Probamos el tercer vino de la Cueva de Musu 2021

Y le llegó el turno al tercer vino de la Cueva de Musu: un blend de Merlot (60%) y Petit Verdot (40%) elaborado por Mariana Onofri, una de las dueñas de Onofri Wines, que como reza en su etiqueta se llama Alma Cuevera.

Con uvas cosechadas en 2019, en Chacayes, el blend se elaboró cofermentando las uvas, siguiendo un proceso clásico: maceración en frío durante unos pocos días, cofermentación en tanques de acero y crianza en barricas, mayoritariamente de roble francés, de 3er y de 4to uso con intención de aportar textura al vino pero no aromas terciarios. 

El vino presenta una nariz con aromas a fruta negra bien marcados, que se combinan con notas florales, que recuerdan a la violeta, también muy presentes. Al cabo de un tiempo aparecen aromas asociados a frutos secos. En boca es franco, de perfil netamente frutal, con taninos presentes pero bien amalgamados, y de acidez media. Otro vino de la Cueva de Musu, bien elegante.  

viernes, 26 de noviembre de 2021

Degustamos los vinos de bodega Antucura

 El pasado mes de octubre degustamos buena parte del portfolio de bodega Antucura ('Piedra del Sol' en lengua Mapuche), propiedad de Anne-Caroline Biancheri, quien hacia finales de la década de 1990 compró unas 130 ha en Vista Flores, Valle de Uco, para dar inicio a su proyecto. En la actualidad, parte de las 130 ha son utilizadas para viñedos de Cabernet Sauvignon y Merlot (ambos traídos de Pomerol), Malbec, Pinot Noir, Syrah, Petit Verdot y Cabernet Franc. 

La desgustación estuvo guiada por el enólogo de la bodega, Mauricio Ortíz, quien nos hizo degustar cinco vinos recorriendo las diferentes líneas de la bodega. La sorpresa de la noche se dio al final, cuando Mauricio nos presentó su proyecto personal, que por ahora consta de dos etiquetas. 

Vayamos a los vinos. De la línea Barrandica probamos el Sauvignon Blanc 2019. Estas etiquetas se caracterizan por no tener paso por madera, solo entre tres y seis meses de reposo en botella antes de salir a la venta. En el caso del SB, las uvas provienen de Choele Choel, Río Negro, el único vino que no se produce con uvas propias. Encontramos una nariz donde predominan las notas cítricas y de fruta de pulpa blanca, que recuerda al ananá. De manera más sutil aparecen algunas notas vegetales. En boca es bastante franco, con un perfil bien frutal y de acidez marcada. Un vino refrescante y fácil de tomar. 


Ya en la línea Single Vineyard probamos el Cabernet Franc 2017. La uva se cosecha en dos etapas, siempre durante el mes de abril, para tener una mayor flexibilidad en el perfil piracínico del vino. Los tres vinos de esta etiqueta pasan 12 meses en barricas de roble francés de 1ro, 2do y 3er uso y luego 8 meses de reposo en botella antes de salir a la venta. En nariz se presenta muy interesante, con notas "dulces" que recuerdan al higo, posiblemente aportadas por el paso por madera, que dan lugar a notas especiadas, de perfil mentolado. El tiempo en copa permite que notas piracínicas muy sutiles aparezcan en una segunda capa de aromas. En boca el perfil es claramente frutal, fruta negra fresca, y vegetal, recordando al pimiento, de acidez media a baja, taninos presentesy amables y final medio. 

Pasando a la línea de los blends, degustamos en primer lugar el Blend Selection 2016. Elaborado a partir de Merlot, Cabernet Sauvignon y Malbec, los tres en partes iguales, el vino tuvo una guarda de 12 meses en barricas de roble francés de 1ro, 2do y 3er uso y luego 12 meses de estiba en botella. De nariz compleja, con un perfil netamente frutal, frutas rojas algo maduras principalmente. En boca nuevamente la fruta tiene un rol predominante, con taninos bien presentes pero no invasivos, de acidez baja y final medio a prolongado. La madera está muy bien ensamblada, tanto en nariz como en boca. 


El segundo blend fue Yepun 2016, elaborado a partir de Merlot (60%) y Cabernet Sauvignon (40%). Yepun significa 'Lucero de Noche' también en lengua Mapuche. El vino pasó 18 meses en barricas de roble francés de 2do y 3er uso y 12 meses de reposo en botella. De nariz muy frutal, fruta roja principalmente, con notas vegetales bien presentes que nos recuerdan la presencia del CS. En boca resulta bastante franco, con perfiles frutales y vegetales marcados, taninos definidos e integrados,  acidez media a baja y final prolongado. Uno de los puntos destacados de la noche. 

Cerramos la degustación de Antucura con el Gran Vin 2016, otro blend a base de Merlot (50%), Cabernet Sauvignon (40%) y Malbec (10%), con 18 meses de paso por barricas de roble francés de 1ro uso y 12 meses de estiba en botella. De nariz muy compleja, con aromas a fruta roja y negra madura y notas vegetales muy sutiles, la madera está muy bien combinada. En boca, nuevamente la fruta dice presente, el aporte de los taninos del CS no pasa desapercibido, de acidez media a baja y de final prolongado. Otro punto destacado.       

'Fuera de programa', Mauricio nos presentó las dos etiquetas de su proyecto personal, seisHL. El nombre hace referencia a las vasijas de 6 hectolitros (HL) donde las uvas son fermentadas y maceradas, y donde el pisoneo es la única intervención. El 75% del vino listo pasa 12 meses en barricas de roble francés y el 25% restante se mantiene sin contacto con la madera. 


Probamos un Malbec y un Blend (60% MB + 30% CS + 10% PV), ambos 2019 y de los cuales se elaboraron solo 800 botellas. El MB muestra una nariz muy frutal, con notas sutiles aportadas por el paso por madera, que no interfieren con el perfil varieral, franco en boca, de acidez media. El Blend se presenta con una nariz bastante más compleja, donde el CS hace su aporte con notas vegetales y el PV aporta notas frutales con aristas diferentes a las aportadas por el MB. En boca también se presenta más complejo, con taninos marcados y amalgamados al vino, acidez media a baja y final medio a prolongado. Dos vinos elegantes, que vale la pena probar y que tienen varios años todavia por delante.